"El Amor a su Tiempo"
Si te encuentras enamorado de una persona que no está enamorada de tí,.. no te reproches a tí mismo. No hay nada de malo contigo, sino que el amor no eligió descansar en el corazón de la otra persona.
Si encuentras a alguien que está enamorado de tí, y tú no lo amas, siéntete honrado de que el amor vino y tocó a su puerta, pero dulcemente rechaza el regalo que no puedes devolver.
Si te enamoras de alguien, y esta persona se enamora de tí también, y el amor elige irse, no intentes reclamarlo o culparlo. Déjalo ir. Hay una razón y un significado. Tú lo sabrás a su tiempo. Recuerda que tú no eliges al amor. El amor te elige a tí.
Todo lo que puedes hacer realmente es aceptarlo, con todo su misterio, cuando entra a tu vida. Siente como él te llena hasta derramarse, y entonces encuentra la manera de compartirlo.
Dalo a la persona que lo hizo nacer en tu vida. Dalo a otros que sean pobres de espíritu. Dalo alrededor del mundo, en todas las formas que puedas.
Es entonces que muchos que aman cometen un error, porque habiendo estado mucho tiempo sin amar, entienden el amor como únicamente una necesidad. Ellos ven sus corazones como un lugar vacío que necesita ser llenado con el amor, y empiezan a ver el amor como si fuera algo que fluya para ellos en lugar de fluir desde ellos.
Acuérdate de eso, y mantenlo en tu corazón: el amor tiene su propio tiempo, sus propias estaciones, y sus propias razones para ir y venir. Tú no lo puedes sobornar, coaccionar, motivar o insistir para que se quede. Tú solo puedes abrazarlo cuando él quiere.
Que tengas un buen día ¡¡¡¡
************************************
EL LADRILLAZO
Un joven y exitoso ejecutivo iba a toda velocidad en su auto Jaguar S Type 2003, sin ningún tipo de precaución. De repente, sintió un estruendoso golpe en la puerta, se detuvo y, al bajarse, vió que un ladrillo le había estropeado la pintura, carrocería y vidrio de la puerta de su lujoso auto. Se subió nuevamente, pero esta vez lleno de enojo, dió un brusco giro de 180 grados, y regresó a toda velocidad al lugar donde vió salir el ladrillo que acababa de desgraciar lo hermoso que lucia su exótico auto. Salió del auto de un brinco, y agarró por los brazos a un chiquillo, y empujándolo hacia el auto estacionado le gritó a toda voz: "¿Qué rayos fue eso?, ¿Quién eres tú?, ¿Qué crees que haces con mi auto?". Y enfurecido, casi botando humo, continúo gritándole al chiquillo: -"¡Es un auto nuevo, y ese ladrillo que lanzaste va a costarte muy caro! Por qué hiciste eso?" "Por favor, señor, por favor. ¡Lo siento mucho! No sé qué hacer", suplicó el chiquillo. "Le lance el ladrillo porque nadie se detenía..."Las lágrimas bajaban por sus mejillas hasta el suelo, mientras señalaba hacia alrededor del auto estacionado. "Es mi hermano", le dijo. "Se descarriló su silla de ruedas, y se cayó al suelo... Y no puedo levantarlo". Sollozando, el chiquillo le preguntó al ejecutivo: "Puede usted, por favor, ayudarme a sentarlo en su silla? Está golpeado, y pesa mucho para mi sólito... Soy muy pequeño." Visiblemente impactado por las palabras del chiquillo, el ejecutivo tragó grueso el taco que se le formó en su garganta...Indescriptiblemente emocionado por lo que acababa de pasarle, levantó al joven del suelo, lo sentó nuevamente en su silla, y sacó su pañuelo de seda para limpiar un poco las cortaduras y el sucio de sobre las heridas del hermano de aquel chiquillo tan especial. Luego de verificar que se encontraba bien, miró al chiquillo, y este le dio las gracias con una sonrisa que no tiene posibilidad de describir nadie... "DIOS lo bendiga, señor... y muchas gracias", le dijo. El hombre vio como se alejaba el chiquillo empujando trabajosamente la pesada silla de ruedas de su hermano, hasta llegar a su humilde casita. El ejecutivo aún no ha reparado la puerta del auto, manteniendo la hendidura que le hizo el ladrillazo, para recordarle el no ir por la vida tan distraído y tan de prisa que alguien tenga que lanzarle un ladrillo para que preste atención.
REFLEXION
Dios normalmente nos susurra en el alma y en el corazón, pero hay veces que tiene que lanzarnos un ladrillo a ver si le prestamos atención. Tu escoges: Escuchar el susurro... o el ladrillazo...
************************************
"LOS VIEJOS"
Dos hombres ancianos, sentados en el banco de la iglesia eran testigos de la muerte de una mujer, anciana también. Nadie sabía quienes eran, pero ahí estaban. Viejos, barbudos y descuidados. Sus rostros reflejaban una gran experiencia vivida. Sus arrugas dejaban ver el paso de los años. Estaban cansados de haber vivido tanto.
Al verlos, como una película pasó por mi mente, la forma en que pudieron haber vivido. Imaginé sus borracheras, siendo los dueños del mundo de su época. Fue una sensación divina. En sus rostros pude imaginar una vida fantástica, vivida al máximo y a toda velocidad. Estaban sentados solos, casi inmóviles viendo el desarrollo de una misa de cuerpo presente. Quizás fueron a despedir a una amiga, quien lo sabrá. Estaban sentados tan tranquilos que por un momento pensé que estaban ahí para pasar una borrachera o que se escondían de alguien.
Imaginé su sufrimiento a través de sus caras tristes y cansadas. No sé porqué estaban como idos del mundo. Quizás su pérdida los dejó boquiabiertos. Quizás se quedaron sin las historias de una mujer entretenida. Quizás sólo estaban de paso sin saber porqué estaban ahí. Su tristeza me llegó hasta lo más profundo de mi alma.
Parecían compadres inseparables de esos que se acompañan y lo comparten todo. Parecía que sus vidas estaban a expensas uno del otro. Quizás fueron amigos desde niños. Quizás sus madres los llevaron al colegio y luego se escapaban en el recreo para darse un chapuzón en el río o para ver a sus novias. Sus rostros me decían cuánto habían bailado en las patronales del 21 de Enero, de cuán enamorados eran con las muchachitas que venían de vacaciones al pueblo y cuánto habían querido a la hija del Gobernador, sin que ella lo supiera.
Sus rostros reflejaban lo satisfechos con el paso de los años y agradecidos con Dios por dejarlos vivos todavía, a pesar de todo. Debajo de ese rostro descuidado estaban dos hombres bien parecidos, elegantes, atractivos y mujeriegos. El paso del tiempo deja huellas que pueden ser bien conocidas cuando se observa detenidamente y con mucha imaginación. Quise preguntarles la causa de su tristeza pero no me atreví a tanto, sólo me limité a observarlos mientras me dirigía al frente del púlpito. Ellos estaban al final de las fila de bancos, tristes, idos del mundo.
Claro, su tristeza es comprensible si hubieras conocido a mi suegra. Fue alguien excepcional. Antes que todo era madre. No permitía que se tocara ni con el pétalo de una rosa a ninguno de sus hijos. Era como una gata salvaje, cuidando siempre a cada uno de ellos. Tenía una filosofía de vida que nada ni nadie pudo cambiar. Mantuvo que la familia era lo primero, que había que ser agradecida, decía que los malos tiempos siempre había que tenerlos presentes porque sólo así se saboreaban los buenos. Se entregaba en cuerpo y alma a sus visitas y sus llamadas telefónicas nacionales e internacionales. Era muy querida por todos. Era famosa en el pueblo por haber sido mujer trabajadora y cariñosa.
Cuando se anunció su muerte, se guardó un minuto de silencio en memoria de su alma. El entierro parecía una procesión del 21 de Enero, y una actividad artística programada para ese día en el polideportivo, le fue dedicada, porque siempre estuvo en primera fila apoyando el talento del pueblo. Fue todo un personaje mi viejita.
Con razón los dos barbudos estaban tristes. Le dijeron adiós a su amiga y ya no los volví a ver más.
************************************
"De mí, para ti"
Querido lector, en el día de hoy inicio esta sección que he titulado "De mí, para ti" Con ella pretendo, ofrecerte algunos escritos de reflexión, los cuales muchas veces serán recopilaciones que me llegan a través del maravilloso mundo del internet de diferentes partes del mundo, y otras veces serán escritos por mí, porque en ocasiones me inspiro.
El material que te presentaré, me sirve de inspiración y quiero compartirlo con personas como tú con sensibilidad en las cosas espirituales, de pareja, de hogar y de los hijos. En fin, son escritos que de alguna manera tocarán tu vida como lo hacen conmigo día a día. Espero los disfrutes porque van hecho con todo mi amor para todos los seres divinos de este hermoso planeta.
Siempre, y al final del escrito pondré una reflexión sobre lo leído. Esto es con el fin de que la recuerdes en el día, lo pongas en práctica y así lograr ser mejor persona en el corto paso por la vida.
***
EL COLLAR
El hombre que estaba tras el mostrador, miraba la calle distraídamente. Una niñita se aproximó al negocio y apretó la naricita contra el vidrio de la vitrina. Los ojos de color del cielo brillaban cuando vió un determinado objeto. Entró en el negocio y pidió para ver el collar de turquesa azul. "Es para mi hermana. ¿Puede hacer un paquete bien bonito?" - dice ella. El dueño del negocio miró desconfiado a la niñita y le preguntó: ¿Cuánto dinero tienes? Sin dudar, ella sacó del bolsillo de su ropa un pañuelo todo atadito y fue deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo feliz:"¿Eso da?" Eran apenas algunas monedas que ella exhibía orgullosa. "¿Sabe?, quiero dar este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Es su cumpleaños y tengo el convencimiento de que quedará feliz con este collar, que es del color de sus ojos". El hombre fue para la trastienda, colocó el collar en un estuche, lo envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo color verde. "Tome, dijo a la niña. Llévelo con cuidado". Ella salió feliz corriendo y saltando calle abajo. Aún no acababa el día, cuando una linda joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el mostrador el ya conocido envoltorio deshecho e indagó: "¿Este collar fue comprado aquí? " "Sí, señorita". "¿Y cuánto costó?" "Ah!", -habló el dueño del negocio. "El precio de cualquier producto de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el cliente". La joven continuó: "Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. El collar es verdadero, ¿no? Ella no tendría dinero para pagarlo". El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio, con extremo cariño colocó la cinta y lo devolvió a la joven. "Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar. ELLA DIO TODO LO QUE TENIA". El silencio llenó la pequeña tienda y dos lágrimas rodaron por la faz emocionada de la joven en cuanto sus manos tomaban el pequeño envoltorio.
Reflexión
"La verdadera donación es darse por entero, sin restricciones. La gratitud de quien ama no coloca límites para los gestos de ternura. Sé siempre agradecido pero no esperes el reconocimiento de nadie. La gratitud con amor no solo reanima a quien recibe, sino que reconforta a quien ofrece". |